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El poder de las mujeres

Seminarios



Si nuestros padres muestran comportamientos disfuncionales
cuando somos niños, somos víctimas.
Pero ninguno nos obliga a ser víctimas toda la vida.
Algo tiene que acontecer para que nos despertemos.
A partir de que nos despertamos es nuestra la responsabilidad
de salir del rol de víctima y volvernos héroes.
    
    
    
El problema

América Latina: Al menos 2.795 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 23 países de América Latina y el Caribe en 2017 (CEPAL). El términos absolutos, la lista de feminicidios la lidera Brasil (con 1.133 víctimas confirmadas en 2017). No obstante, si se compara la tasa por cada 100.000 mujeres, el fenómeno alcanza una extensión en El Salvador que no encuentra paralelo en otro país de la región: 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En 2016, Honduras registró 5,8 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En Guatemala, República Dominicana y Bolivia también se observaron altas tasas en 2017, iguales o superiores a 2 casos por cada 100.000 mujeres. Solamente Panamá, Perú y Venezuela registran tasas inferiores al 1,0 en la región. (www.cepal.org)
EEUU: Cada minuto casi 20 personas sufren violencia física de un compañero/a en los Estados Unidos. En un año esto significa más de 10 millones de hombres y mujeres (Fuente:  NCADV)
Canada: En 2017 según un informe de la policía hubieron 59.236 niños y jóvenes víctimas (menores de 17 años). De estos el 30% fue víctima de violencia de un miembro de la familia.
Europa: Cada año, en los 27 estados europeos (con exclusión de Croacia) hay aproximadamente 3.500 muertes por causa de violencia de parte de un compañero/a. (Fuente: programa DAPHNE EU)
Australia: Casi 1 de cada 4 (23%) mujeres y 1 de cada 6 hombres (16%) han sufrido abuso emocional de un precedente o actual compañero/a desde los 15 años

    

Las medidas tomadas hasta ahora contra la violencia doméstica no han resuelto el problema. Leyes, castigos, ayuda para las víctimas y ambientes educativos sanos no son suficientes para garantizar un mundo sin violencia. Esto es porque dichas medidas no llegan a la raíz del problema.

Tenemos que entender la violencia doméstica de una manera más amplia y especialmente más profunda para poder entender las verdaderas causas de los factores internos que hacen de las personas víctimas o perpetradores.





    
Grande Idea


Se trata de las mujeres, del poder de las mujeres en aportar cambios en sí mismas, sus hijos y su entorno y de ofrecerles ayuda para que entienda el importante papel que juegan.



La violencia doméstica tiene consecuencias en la salud física y mental, en el comportamiento, las relaciones y la salud económica. Es un problema mundial que nos afecta a todos, directamente o indirectamente. Las razones del comportamiento disfuncional y así de la violencia no se encuentran en las circunstancias en las cuales una persona vive, sino en la visible o no visible ausencia de amor que compromete la realidad interior de la persona. A menudo estas expereriencias son inconcientes, lo cual hace dificíl que se puedan resolver trabajando en el sistema de creencias conciente.


La violencia no es solo matar a otro. Hay violencia cuando usamos una palabra denigrante, cuando hacemos gestos para denigrar a otra persona,
cuando obedecemos porque hay miedo.
La violencia es mucho más sutil, mucho más profunda.
Jiddu Krishnamurti
    

La solución para la violencia doméstica es simple: aprender a amarse realmente, porque una persona que se ama realmente no necesita sufrir o hacer sufrir a los demás.


Cada persona lleva dentro de sí una herencia emocional tóxica familiar: convicciones y tendencias, traumas infantiles, conflictos internos, emociones tóxicas. Todo esto causa dinámicas de comportamiento tóxicas. Reconociendo lo que hemos heredado podemos entender la conexión entre el pasado y el presente. Y es en este momento que podemos aplicar las justas estratégias para desintoxicarnos, cambiar dinámicas de comportamiento tóxicas y manifestar actitudes sanas.

Las mujeres son el factor clave para romper patrones tóxicos. El embarazo es el momento en el cual se forma la realidad del niño. Si la mujer tiene problemas infantiles no resueltos, entonces esto afectará la cualidad de la vida del  niño. Por lo tanto es fundamental que la mujer, antes de o durante el embarazo, se libere de la herencia tóxica de su familia y aprenda a amarse realmente.

    
El proyecto

A través de mis seminarios ayudaré a las mujeres a encontrar los justos instrumentos para liberarse de la herencia tóxica de su familia y les enseñaré algo nuevo sobre el amor. Presentando una nueva visión sobre el comportamiento humano, trabajaremos juntos para crear realidades sanas para nosotros y nuestros hijos.  

Quiero ofrecer mis seminarios a un público más amplio posible. Organizaciones comunitarias, empresas, escuelas y universidades, me gustaría compartir mis experiencias y mis conocimientos para crear juntos un mundo mejor. Si usted piensa que mis seminarios puedan interesar a las personas que trabajan en su organización, a sus colegas o a sus estudiantes, por favor, tome contacto conmigo.  

    
Por qué tiene éxito?

Tres son las razones:

  • Llega a la verdadera causa del problema
  • Ayuda a las personas a ver las cosas como son realmente y a reestablecer una sana comunicación interna dentro de la propia persona y luego con el mundo externo
  • Trabaja en la prevención porque da solución a una realidad problematica interior de la mujer para ayudarla a resolver sus problemas infantiles, liberarse de la herencia emocional tóxica de su familia, que le permita aprender a amarse realmente.

    

¿Por què yo?

Fui víctima de violencia doméstica de parte de mi compañero. Gracias al hecho de haberme auto-guiado a lo largo de esta experiencia dramática, llegué a comprender el problema de una manera diferente. Esto me permitió llegar a una nueva solución. La herencia emocional tóxica de mi familia -mi madre y mi abuela también fueron víctimas- fue el factor interno que permitió a un hombre violento de entrar en mi vida. Mi ex pareja fue, a su vez, víctima de violencia de parte de su madre cuando era niño y de su tutora en la escuela, lo cual empeoró su ya triste situación. La herencia emocional tóxica de nuestras familias incluia traumas infantiles, falta de amor propio, convicciones tóxicas que nos hicieron re-producir la misma experiencia que nuestros padres y familiares vivieron. Por eso dimos forma a una relación tóxica.    

Durante mi carrera he estudiado y trabajado en el àrea del comportamiento humano. Conseguì dos masters en Estudios Latinoamericanos con orientaciòn en literatura y antropologìa cultural. Ambos estudios han sido importantes para una comprensiòn màs amplia de lo que se conoce y no se conoce sobre el comportamiento humano. Hice trabajo de campo en el Perù sobre el tema de la violencia domestica, que afectò las mujeres indigenas y sus hijos, durante la guerra civil. Escuchè tambièn las historias de los perpetradores para entender sus razones. Trabajè en Guatemala para un projecto de ayuda a los niños pobres y en Holanda, en el campo de la integraciòn socio-cultural de los extranjeros y de los refugiados polìticos. El tema de la violencia y del comportamiento disfuncional han sido recurrentes en mi trabajo, jugando un papel importante y destructivo en la vida de las personas por las cuales trabajaba. Entonces, tanto personalmente como a través de mis estudios y trabajo, he llegado a entender que es necesario mirar y tratar la violencia domestica de una nueva forma.
Sentidu, para un mundo mejor.
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